martes, 25 de enero de 2011

FILÓSOFOS PRESOCRATICOS Y DE LA NATURALEZA

TALES DE MILETO. 548 a.C.-624 a.C.)

Filosófo y matemático griego. En su juventud viajó a Egipto, donde aprendió geometría de los sacerdotes de Menfis, y astronomía, que posteriormente enseñaría con el nombre de astrosofía. Dirigió en Mileto una escuela de náutica, construyó un canal para desviar las aguas del Halis y dio acertados consejos políticos. Fue maestro de Pitágoras y Anaxímedes, y contemporáneo de Anaximandro.

Fue el primer filósofo griego que intentó dar una explicación física del Universo, que para él era un espacio racional pese a su aparente desorden. Sin embargo, no buscó un Creador en dicha racionalidad, pues para él todo nacía del agua, la cual era el elemento básico del que estaban hechas todas las cosas, pues se constituye en vapor, que es aire, nubes y éter; del agua se forman los cuerpos sólidos al condensarse, y la Tierra flota en ella. Tales se planteó la siguiente cuestión: si una sustancia puede transformarse en otra, como un trozo de mineral azulado lo hace en cobre rojo, ¿cuál es la naturaleza de la sustancia, piedra, cobre, ambas? ¿Cualquier sustancia puede transformarse en otra de forma que finalmente todas las sustancias sean aspectos diversos de una misma materia? Tales consideraba que esta última cuestión sería afirmativa, puesto que de ser así podría introducirse en el Universo un orden básico; quedaba determinar cuál era entonces esa materia o elemento básico

A los primeros filósofos de Grecia se les suele llamar «filósofos de la naturaleza» porque, ante todo, se interesaban por la naturaleza y por sus procesos.

Finalmente pensó que era el agua, pues es la que se encuentra en mayor cantidad, rodea la Tierra, impregna la atmósfera en forma de vapor, corre a través de los continentes y la vida no es posible sin ella. La Tierra, para él, era un disco plano cubierto por la semiesfera celeste flotando en un océano infinito. Esta tesis sobre la existencia de un elemento del cual estaban formadas todas las sustancias cobró gran aceptación entre filósofos posteriores, a pesar de que no todos ellos aceptaron que el agua fuera tal elemento. Lo importante de su tesis es la consideración de que todo ser proviene de un principio originario, sea el agua, sea cualquier otro. El hecho de buscarlo de una forma científica es lo que le hace ser considerado como el "padre de la filosofía".

Ninguno de sus escritos ha llegado hasta nuestros días; a pesar de ello, son muy numerosas las aportaciones que a lo largo de la historia, desde Herodoto, Jenófanes o Aristóteles, se le han atribuido.

Aristóteles consideró a Tales como el primero en sugerir un único sustrato formativo de la materia; además, en su intención de explicar la naturaleza por medio de la simplificación de los fenómenos observables y la búsqueda de causas en el mismo entorno natural, Tales fue uno de los primeros en trascender el tradicional enfoque mitológico que había caracterizado la filosofía griega de siglos anteriores.


ANAXIMANDRO DE MILETO (610-545 aprox.) 

Anaximandro, realiza un avance notable respecto a Tales: El principio de todas las cosas (arché) es el ápeiron ésto es, "lo indefinido, lo indeterminado". Se trata pues, de un elemento no empírico y por su carácter indefinido permite explicar mejor el origen de las cosas que a través de un elemento determinado.
"El principio (arché) de todas las cosas es el ápeiron. Ahora bien, a partir de donde ha generación para las cosas, hacia allí se produce también la destrucción, según la necesidad; en efecto, pagan las culpas unas a otras y la reparación de la injusticia según el roden del tiempo." Anaximandro de Mileto.

Se suele discutir si Anaximandro concibió la idea de de '"innumerables mundos" sucesivos temporalmente. Pero lo más probable que la idea se refiera a que el ritmo de surgimiento y desaparición se diese en el interior de un mismo mundo.

Hay quienes interpretan que Anaximandro quiso decir ue toda existencia individual y todo devenir no son sino una usurpación una injusticia que han de ser pagadas con la muerte. (En esta interpretación se observa cierto paralelo con jónico con doctrinas budistas). Pero probablemente, 
Anaximandro quería sugerir que del ápeiron comienzas a separarse sustancias opuestas entre sí y cuando una prevalece sobre la otra, se produce una reacción que establece el equilibro. El ciclo de las estaciones ejemplificaría el concepto.

El ápeiron es "inmortal e indestructible", es decir "eterno y que no envejece". Anaximandro, le atribuye pues, los caracteres que la mitología griega otorgaba a los dioses. De allí que se destaque respecto a Anaximandro el mérito de una cosmología que no depende de representaciones míticas.


ANAXIMENES DE MILETO (585-524)

El aire se diferencia de distintas substancias en virtud de la rarefacción y la condensación. Por la rarefacción se convierte en fuego; en cambio condensándose se convierte en viento, luego en nube y aún más condensado, en agua, en tierra más tarde y finalmente, en piedra. Anaximenes según Teofrasto.

En efecto, Anaxímenes concibe al mundo como algo vivo.  

Heráclito de Éfeso (544-484 aprox.)


"Este mundo, el mismo para todos los seres, no lo ha creado ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que siempre fue, es y será fuego eternamente vivo, que se enciende con medida y se apaga con medida."

Siguiendo la tradición filosófica jónica, heráclitó ve en un elemento determinado, el arché del universo. En esté caso, el elemento es el fuego.

Para Heráclito, no solo las cosas individuales salen del fuego y vuelven a él sino que el mundo entero perece en el fuego para luego renacer. He aquí la imagen del "ciclo cósmico" la que ya fuera apuntada por Anaximandro, ésto es, la antigua idea griega del "eterno retorno" (que volverá a aparecer con Platón y los estoicos), así como también la idea de un "juicio" universal. Se observa al respecto, probablemente, cierta influencia de la astronomía caldeo-babilónica.

Pero el aporte más trascendente de Heráclito, no es esta doctrina del fuego sino sus ideas respecto a la contradicción y el Logos. Todo está pues en constante movimiento porque el mundo fluye permanentemente:

"No es posible descender dos veces al mismo río, tocar dos veces una substancia mortal en el mismo estado, sino que por el ímpetu y la velocidad de los cambios se dispersa ahí nuevamente se reúne y viene y desaparece."
Heráclito no hace otra cosa que tomar como punto de partida un dato que proviene de la experiencia. Pretender que para Heráclito no existe más que el "devenir" y no el "ser", es algo que no es posible justificar a partir de sus textos.

La estructura contradictoria de la realidad Heráclito lleva a un extremo la doctrina jónica de los opuestos: la contradicción y la discordia están en el origen de todas las cosas:

"La guerra es el padre y rey de todas las cosas"  
Pero la contradicción, genera armonía.

Pitágoras


La vida de Pitágoras se encuentra envuelta en leyendas. Nació en Jonia en la Isla de Samos hacia el 572 a.C. donde aparentemente habría conocido a Anaximandro de Mileto. Según la tradición, se le atribuyen viajes a Egipto, Babilonia (donde conocería a Zoroastro fundador de la religión dualista persa) e incluso India.

La tiranía de Polícrates le hizo abandonar Samos, trasladándose a Italia y estableciéndose en Crotona. Allí funda una secta filosófica religiosa en donde hombres, mujeres y niños viven en comunidad de bienes, manteniendo un riguroso ascetismo y guardando secreto sobre las doctrinas profesadas.


Su influencia en Crotona es enorme y surgen varias leyendas: Se considera a Pitágoras hijo de Apolo, se le atribuyen diferentes milagros, como que es capaz de recordar sus anteriores reencarnaciones. La secta por su carácter secreto y aristocrático y por su influencia en la ciudad, se ganó la enemistad del pueblo y una revuelta popular expulsa a los pitagóricos.

Pitágoras debió refugiarse en Metapongo, donde murió poco después, probablemente en el 496. Más tarde, la secta consiguió volver y estableció su influencia en las ciudades de Grecia Magna, hasta que el movimiento democrático en la segundo mitad del siglo V las volvió a dispersar.

DEMOCRITO DE ABDERA (460-370 aprox.)
El punto de partida es el atomismo elemento que también se encuentra presente en los plantos de Parménides, tal como señala Aristóteles:

"Algunos filósofos antiguos creyeron que lo que es debe ser neceariamente uno e inmóvil; ya que siendo el vacío no-ente, no podría existir el movimiento sin un vacío separado (de la materia), ni existir una pluralidad de cosas sin que algo los separe (...) Pero Leucipo creyó tener una teoría que, concordando con la percepción de los sentidos, no hacía desaparecer el nacimiento, la corropción, en movimiento ni la pluralidad de los seres."

Leucipo, aparentemente, pese a que hay quienes dudan de su existencia, habría sido el maestro de Demócrito. En esta línea se observa entonces que el planteo es similar al que aparece ya en Empédocles y Anazagoras: salvar la apariencia del mundo, esto es su movimiento y pluralidad, salvar el valor de la experiencia sensible, pero sin dejar de respetar los principios del eleatismo. La solución buscada difiere este caso en un solo aspecto: admitir que el vació o "no ser" y negar todo tipo de fuerazas distintas en la materia.


ANAXAGORAS DE CLAZOMENE(500-428 aprox.)

Al igual que la de Empédocles, su filosofía, parte de los planteos de Parménides, llegando a una solución relativamente parecida. Ya que el "ser" no puede empezar ni parecer, y ya que lo "uno" ha de considerarse como inmutable, Anaxágoras que admite la pluralidad y la movilidad, así como los cambios y transformaciones de la realidad- formula una teoría pluralista Todo lo que se produce y sucede es resultado de la mezcla de innumerables elementos. 
Nada viene a la existencia ni es destruido sino que todo es resultado de la mezcla y la división.

Anaxágoras llama a esos elementos o principios con el nombre de "semillas", las cuales son cualitativamente distintas e indefinidamente indivisibles. En todas las cosas hay semillas de todas las cosas, de tal manera que "todo está en todo". Así se explica que cualquier cosa puede llegar a ser otra distinta, y que si una cosa es lo que es, es porque en ella predominan las semillas correspondientes: en el oro predominan las semillas del oro, pero están también todas las demás (cosa que es posible porque las semillas son minúsculas).

La pluralidad y los cambios (generación, corrupción, transformación) se explican por la mezcla y disgregación de las semillas. El mundo se origina por medio de un torbellino en el que se realizan las mezclas y separaciones progresivamente. Pero este movimiento del torbellino tenía que ser explicado, puesto que Parménides parecía haber demostrado que, de por sí, la Esfera permanece quieta e inmóvil: Anaxágoras se verá obligado a introducir un "principio de movimientos", al que da el nombre de Nous (Espíritu, inteligencia). El Nous es algo separado de la masa de semillas y por ello nada lo limita, posee autonomía, conoce todo y tiene el máximo poder.


Empedocles de Agrigento (Acragas) (495-435 aprox.)


Para empédocles, la realidad es cocebida como una esfera, lo cual sugiere que parte de la concepción de Parménides.

La esfera de Empédocles equivale al Ser de Parménides, aunque a diferencia de éste último, no niega el valor de las apariencias porque para él, hay movimiento y hay pluralidad de seres. Lo que hace es introducir dentro de la esfera a la variedad: en su interior se encuentran los cuatro elementos: 

agua 
aire
fuego 
tierra

Podría decirse pues, que habiendose inspirado en Tales, Anaxímenes y Heráclito, agrega un tercer elemento (la tierra). Cada uno de estos elementos es eterno e imperecedero, pero al mezclarse entre sí dan lugar a la diversidad de seres y cambios que se observan en el mundo.

La mezcla de los elementos es producido por dos fueras cósmicas: el amor y el odio. Son fuerzas que también se encuentran en el hombre y que al explicar en su lucha todo cuanto sucede, determinan la visión trágica que Empédocles tiene de la existencia:

Estos elementos no cesan nunca su continuo cambio. En ocasiones se unen bajo la influencia del Amor, y de este modo todo devinen lo Uno; otras veces se disgregan por la fuerza hostil del Odio (...)y tienen una vida inestable (...)

Este mismo combate de dos fuerzas se ve claramente en la masa de los miembros mortales. A veces, por efecto del amor, todos los miembros que posee el cuerpo se reúnen en unidad, en la cima de la vida floreciente. Pero otras veces, separados por el odio cruel, vagan por su lado a través de los escollos de la existencia."

La teoría de los cuatro elementos que han de estar en armonía, permite elaborar una concepción de salud, que tendrá amplia repercusión en la medicina griega posterior.

Utilizando otros términos Empédocles considera al hombre un microcosmos, una suerte de mundo microcópico (dado que contiene los mismos elementos) y ello le permite formular una explicación de conocmiento por "simpatía": "lo semejante conoce a lo semejante". Así, las emanaciones que proceden de las cosas entran por los poros del cuerpo humano, yendo a encontrar lo semejante que en éste hay:

"Vemos la tierra por la tierra, el agua por el agua, el aire divino por el aire y el fuego destructor por el fuego. Comprendemos el amor por el amor y el odio por el odio."

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